Casanueva se queda a las puertas de ganar una prueba de la Copa del Mundo de gravel

Los infortunios, otra vez en forma de pinchazos, la privaron de una victoria que tenía en sus piernas

Carlota Casanueva a la izquierda de la imagen / ©extremañamente
Carlota Casanueva a la izquierda de la imagen / ©extremañamente

Carlota Casanueva (Castañeda-KIA) rozó la gesta en la Copa del Mundo de gravel tras una actuación imperial que solo los pinchazos —otra vez, y en el peor momento— pudieron arrebatarle. La cántabra volaba hacia una victoria de prestigio internacional cuando la mala fortuna la obligó a detenerse a falta de veinte kilómetros, transformando un triunfo casi asegurado en una segunda plaza que sabe a poco para el nivel que exhibió sobre los 137 kilómetros entre Elvas y Badajoz.

La cántabra firmó una actuación sobresaliente en la UGWS 114 Gravel Race, puntuable para la Copa del Mundo de gravel, donde finalizó segunda en la categoría 19‑34 tras una carrera que dominó durante muchos kilómetros y en la que solo los problemas mecánicos impidieron un triunfo de enorme prestigio internacional. La corredora del Castañeda‑KIA cruzó la meta en 5:17:12, a apenas 40 segundos de la ganadora, María Cabañas, según la clasificación oficial de la prueba.

Casanueva había impuesto un ritmo firme desde el inicio, gestionando los tramos rápidos con autoridad y abriendo hueco sobre sus rivales directas. Su rendimiento apuntaba de manera clara a la victoria, pero la mala fortuna volvió a aparecer en forma de pinchazos en el momento decisivo. A falta de veinte kilómetros, un incidente en la rueda trasera obligó a una reparación compleja que le hizo perder el margen que había construido con solvencia durante la primera parte de la carrera.

FOTO: ©extremañamente
FOTO: ©extremañamente

La prueba, de 137 kilómetros entre Elvas y Badajoz, se desarrolló a un ritmo altísimo, propio de un recorrido prácticamente llano donde cualquier contratiempo supone quedar fuera del grupo y, con ello, de la lucha por el triunfo. Pese a la adversidad, Casanueva mantuvo la calma, resolvió la avería y defendió con determinación una segunda posición que, aunque valiosa, deja la sensación de que la victoria estaba a su alcance.

El resultado confirma el excelente estado de forma de la corredora cántabra y su creciente presencia en el panorama internacional del gravel. Su rendimiento, unido a la madurez competitiva mostrada en una jornada marcada por la exigencia y la velocidad, invita al optimismo de cara a las próximas citas del calendario.